
Entrenar tu fuerza no solo tiene beneficios sobre la mejora de nuestra composición corporal, la funcionalidad de nuestro músculos o evitar el estrés, aumentar la confianza en uno mismo y controlar la depresión. Además, también existen múltiplos estudios que demuestran las innumerables ventajas del entrenamiento de fuerza en los dolores de espalda.
Para ello, hoy te traemos una experiencia real. Ana Pérez, clienta de FitGal, acudió a nuestro centro cansada de padecer continuamente dolores de espalda. Cuatro meses después de empezar con los entrenamientos de fuerza nos cuenta su mejora física.
Entrenamiento de fuerza en los dolores de espalda
¿Cuál era tu objetivo al entrar por la puerta de Fitgal?
Siempre tuve dolores de espalda y hacía mucho tiempo que no practicaba deporte. Con el confinamiento, las molestias empeoraron mucho. Además, quería mejorar mi forma física porque había subido de peso y no me sentía cómoda.
¿Qué te llamó la atención en tu primera visita a Fitgal?
Estaba buscando un sitio en donde me gustase el entrenamiento, pero también tenía muy en mente la situación actual y sentirme segura era muy importante. Era el tercer centro en el entraba y el primero en el que me gustó cómo se estaba gestionando todo.
A día de hoy tras meses entrenando, ¿cómo describirías tu mejora en los entrenamientos?
Después de 4 meses mi espalda ha mejorado muchísimo. Lo he notado más que cuando hacía natación, la verdad. Ahora casi nunca me duele. Antes era un problema diario.
La evolución física también es considerable. Cuando pienso en lo que era capaz de hacer el primer día y ahora me sorprendo y mucho.
¿En qué ha mejorado tu vida el entrenamiento de fuerza?
Trabajo sentada delante de un ordenador y llegar al final del día era un suplicio. Tenía pinchazos en el cuello y muchas veces me dolía la cabeza. Además, hacía visitas recurrentes al fisio para sobrellevarlo. Ahora todo eso ha desaparecido así que mi día a día ha mejorado mucho.
¿Cuáles son tus sensaciones después de cada sesión de entrenamiento?
Hay días en que me da mucha pereza salir de casa y ponerme a entrenar pero cuando termino me siento siempre tan bien. Un sensación placentera, como cansada pero satisfecha.
¿Recomendarías el entrenamiento de fuerza a personas que padecen de dolor de espalda?
¡Sin ninguna duda! Además yo he notado las mejoras muy rápido, con 1 mes de entrenamiento ya había mucha evolución. Pero no solo para la espalda, física y mentalmente me siento mucho mejor que hace 4 meses cuando por casualidad pasé por delante de FitGal y me quedé a probar una clase.
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